
La Selección Mexicana dio un golpe de autoridad en su camino rumbo a la Copa del Mundo 2026 al aplastar 4-0 a la Selección de Islandia en Querétaro, en un amistoso que comenzó con tensión pero terminó en fiesta tricolor.
El duelo arrancó parejo, con una Islandia —ubicada en el puesto 74 del ranking FIFA— atrevida y decidida a incomodar. Al minuto 13, Agúst Þorsteinsson encendió las alarmas con un potente remate dentro del área, pero el arquero Raúl Rangel respondió con reflejos felinos para mantener el cero.
Esa atajada cambió la historia.
México ajustó líneas, apretó el acelerador y comenzó a imponer condiciones. Al 22’, Armando González desbordó y sirvió un centro preciso para que Richard Ledezma se levantara en el área y, con un certero cabezazo, firmara el 1-0 que desató la euforia en las tribunas. Apenas dos minutos después, el propio González —la ‘Hormiga’— apareció en el segundo poste para empujar el balón y ampliar la ventaja con autoridad.
El complemento fue un monólogo mexicano. Con posesión, intensidad y profundidad por las bandas, el equipo nacional no bajó el ritmo. Al 59’, Jesús Gallardo se elevó tras un tiro de esquina cobrado por Alexis Gutiérrez y clavó el tercero de cabeza, sentenciando prácticamente el encuentro.
Cuando el reloj agonizaba, Brian Gutiérrez aprovechó un descuido defensivo, ingresó solo al área y definió con calma para sellar la goleada 4-0, poniendo la cereza al pastel de una noche redonda.
Más allá del marcador, el triunfo dejó sensaciones positivas: una base sólida de jugadores de la liga local, contundencia frente al arco y un equipo que supo reaccionar tras un arranque complicado. Además, el operativo de seguridad se desarrolló sin incidentes, permitiendo que la afición disfrutara de una jornada futbolera sin contratiempos.
México sigue afinando detalles… y cuando acelera, demuestra que puede ilusionar.
