sueno

El insomnio nocturno, caracterizado por la dificultad para conciliar o mantener el sueño, a menudo surge por estrés, ansiedad, malos hábitos, cafeína o trastornos subyacentes. Se recomienda mantener un horario fijo, crear un entorno oscuro/fresco y limitar pantallas. Si persiste, se debe consultar a un médico para evaluar terapias como la cognitivo-conductual.

Dormir bien no solo ayuda a descansar el cuerpo, también mejora la concentración, el estado de ánimo y la salud en general. Si te cuesta conciliar el sueño o despertarte renovado, estas tres recomendaciones pueden marcar la diferencia.

1️⃣ Mantén una rutina de sueño

Acostarte y despertarte a la misma hora todos los días —incluso los fines de semana— ayuda a regular tu reloj biológico. Una rutina constante le indica a tu cuerpo cuándo es momento de descansar, facilitando un sueño más profundo y reparador.

2️⃣ Evita pantallas antes de dormir

La luz azul del celular, la televisión o la computadora puede interferir con la producción de melatonina, la hormona del sueño. Lo ideal es apagar las pantallas al menos 30 a 60 minutos antes de acostarte y optar por actividades relajantes como leer o escuchar música suave.

3️⃣ Cuida tu ambiente de descanso

Un dormitorio oscuro, silencioso y fresco favorece un mejor descanso. Usa cortinas que bloqueen la luz, reduce el ruido y asegúrate de que tu colchón y almohada sean cómodos. Tu habitación debe ser un espacio asociado únicamente con el descanso.


Dormir bien es una inversión en tu salud. Con pequeños cambios diarios, es posible mejorar la calidad del sueño y despertar con más energía cada mañana 🌙✨