
Todo apunta a que 2026 será el año en que la guerra entre Imelda Tuñón y Maribel Guardia termine de estallar. Lejos de calmarse, el conflicto familiar y legal parece hundirse cada vez más en un pantano de acusaciones, traiciones y secretos incómodos del pasado.
En una reciente entrevista que ya está dando de qué hablar, Imelda Tuñón lanzó una de las declaraciones más explosivas hasta ahora. La joven aseguró que, dentro de su círculo cercano, desde antes de iniciar su relación con Julián Figueroa, se hablaba de una supuesta práctica en la que algunas personas “se rifaban noches” con Maribel Guardia. Según su versión, los involucrados apostaban hasta 100 mil pesos, y el ganador obtenía una cita con la actriz.
Estas palabras no solo reavivan la polémica, sino que encienden una bomba mediática que pone nuevamente en el ojo del huracán la vida privada de Maribel Guardia, justo cuando el conflicto ya había escalado a terrenos legales y familiares profundamente delicados.
Pero eso no fue todo. Imelda fue aún más lejos y arrastró a la política al escándalo, al asegurar que la actual jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, habría participado junto a Maribel Guardia y Marco Chacón en acciones que, según ella, le impidieron convivir con su hijo.
“Una serie de irregularidades legales, denuncias no ratificadas, fiscales y ministerios públicos corruptos, falsedad de declaraciones y, por supuesto, mucho dinero de por medio”, afirmó Tuñón, señalando directamente a nombres de alto perfil. Todo —dice— con un solo objetivo: separarla de lo único que ama en este mundo, su hijo José Julián.
Las declaraciones ya provocan indignación, dudas y un sinfín de preguntas. ¿Hasta dónde llegará esta guerra? ¿Quién dice la verdad? Por ahora, lo único claro es que esta historia está lejos de terminar… y cada nuevo capítulo parece más oscuro que el anterior.
