
El boxeador Julio César Chávez Jr. fue deportado a México, dejando a su familia en medio de un momento complicado e incierto.
Su esposa, Frida Muñoz, reveló que la situación ha cambiado por completo su vida tras la detención del ex campeón en el sur de California por presuntas violaciones migratorias. Desde entonces, él enfrenta procesos legales en México, mientras su familia intenta mantenerse fuerte.
“Julio está bien, estamos tomándolo un día a la vez”, expresó Muñoz, quien asegura que, pese a la incertidumbre, mantienen una actitud positiva.
La deportación ha obligado a una reestructuración total de su rutina. Por ahora, la familia confía en su equipo legal y espera una posible solución que le permita al boxeador regresar a Estados Unidos, aunque su futuro aún es incierto.
