
La vitamina E, conocida como el “oro de la juventud”, es una aliada clave de la alimentación saludable y el cuidado integral del cuerpo. Este poderoso antioxidante protege a las células del daño causado por los radicales libres, responsables del envejecimiento y de diversas enfermedades.
El doctor Ramiro Heredia, especialista del Hospital de Clínicas José de San Martín, destaca que la vitamina E no solo beneficia la piel, sino también la sangre y el cerebro. Su acción antioxidante ayuda a prevenir la aterosclerosis, las enfermedades cardiovasculares —al evitar la oxidación del colesterol LDL— y ciertos tipos de cáncer.
Además, estudios científicos confirman que es uno de los antioxidantes liposolubles más eficaces para retrasar el envejecimiento y prevenir enfermedades degenerativas. También favorece la circulación, ayuda a prevenir coágulos y podría reducir el riesgo de trombosis, aunque los expertos señalan que aún se requieren más investigaciones sobre otros posibles beneficios.
La vitamina E es un nutriente esencial liposoluble que actúa como un potente antioxidante, protegiendo las células contra los daños de los radicales libres, reforzando el sistema inmunitario y facilitando la función vascular. Se utiliza principalmente para tratar la deficiencia de esta vitamina, aunque también se investiga por beneficios en la salud de la piel y en ciertas condiciones inflamatorias.
